domingo, 22 de abril de 2012

imprevistos


En estas actividades también e aprendido a superar las dificultades sin darme por vencida y a afrontar los imprevistos de una manera diferente y positiva, como, por ejemplo cuando algún compañero faltaba en el momento de hacer un baile o de interpretar una canción.
En esos momentos, las respuestas han sido muy diferentes en una actividad que en otra.
Así, hemos eliminado una de las voces de una pieza poco antes de tocarla,  hemos modificado las entradas o tocado sin uno de los instrumentos con los que contábamos en alguno de los conciertos, o hemos cambiado a una bailarina por otra justo antes de salir en un ejercicio de gimnasia rítmica.
En una de estas ocasiones, mi profesora de dantzas regionales me pidió que sustituyese a una de las chicas de otro grupo porque era la que mejor sabía el baile que ellas iban a hacer.
Iba vestida de manera diferente al otro grupo y no tuve tiempo a cambiarme ni a ensayar  con ese grupo, que no era el mío, porque las actuaciones iban una a continuación de la otra y me enteré de que tenía que volver a salir cuando estaba entrando al acabar nuestro baile.
No obstante, todo salió bien y terminamos de bailar sin que se notase, salvo por la ropa, que yo no pertenecía a ese grupo.
En momentos como este es donde aprendí que si sabes hacer algo y quieres que salga bien puedes superar pequeñas dificultades o imprevistos y tener éxito y  a estar preparada y no rendirme ante los cambios  ya que todo puede salir bien pese a ellos.
Este año hemos visto que la educación, como todo el la vida, es imprevisible ya que en todo momento puede ocurrir algo que cambie nuestros planes y por ello considero importante lo que aprendí entonces ya que ahora, al ver un problema no me quedo parada y pienso que con un pequeño cambio todo está perdido y no voy a poder hacerlo sino que busco la manera de solucionarlo para resolverlo de la mejor forma posible.
Es también algo que considero importante enseñar a mis futuros alumnos y que se puede enseñar tanto dentro como fuera del aula.

sábado, 21 de abril de 2012

Fuera del colegio


Como dije en mi primera entrada, no todo la educación la recibimos del colegio, otra de las cosas que a mi parecer han influido mucho en mi educación son las actividades extraescolares y los grupos, externos al colegio, en los que he participado, como el grupo de danzas regionales, el equipo de gimnasia rítmica o las clases de pintura y guitarra.







En todos estos grupos he podido conocer gente fuera del ámbito escolar y he aprendido a trabajar con ellos en conjunto, sobre todo el la gimnasia rítmica en la que debíamos sincronizar los movimientos del ejercicio y en la guitarra para entrar todos al mismo tiempo y no descompasarnos en los conciertos, y a ayudar a otros, además de aprender muchos aspectos de la convivencia y a llegar a acuerdos.
Sin embargo lo que quizá pueda destacar más de estas experiencias, uniéndolo con alguno de los conocimientos que durante lo que llevo de este primer año de carrera e obtenido, es el aprender a trabajar y esforzarme por algo y a aceptar el resultado, ya sea bueno o malo, ya sea quedar en un primer puesto o que después de mucho esfuerzo un dibujo no saliese como había pensado. El tema de aceptar los fracasos y los aspectos menso agradables de la vida, como he podido ver este curso, ha sido muy discutido en la educación ya que algunos autores ponen especial énfasis en que un niño no debe crecer en un mundo perfecto en que todo es bonito, apartándolo de los aspectos negativos, sino que se le deben mostrar tanto las cosas buenas como malas de la vida, acompañándolo y ayudándole a comprender y a llevar las cosas que no son agradables. Esto guarda especial relación con los contenidos de esta asignatura, orientación educativa, ya que en ella hemos hecho referencia en varias ocasiones a la educación integral y no solo en contenidos y a la ayuda al desarrollo completo de la persona.
Me parece de especial relevancia aprender a llevar los fracasos ya que, no todo nos va a salir bien en la vida y hemos de saber que, no por fallar en un paso somos unos pésimos bailarines, sino que podemos haber fallado ese y haber hecho perfectamente bien el resto, hemos de saber que podemos fallar en algo aunque se nos de bien, por pura casualidad, y también es importante saber que de los errores se aprende y que lo importante no es hacerlo todo bien a la primera sino que, si hay algún error, aprender a localizarlo, buscar sus causas y corregirlo, seguir adelante, para poder mejorar en algo ya que, si no hay errores, no hay posibilidad de mejora y, como la educación es la ayuda al crecimiento y mejora personal, la educación no tendría sentido sin esos fallos y ese aprendizaje.
Considero tan importante enseñar a mis futuros alumnos a hacer bien las cosas como a afrontar los fallos, y es algo que yo he aprendido, en gran medida en estas actividades.
Dejo aquí el vídeo de una de las canciones que tocamos con la guitarra, pero tocado por otra persona.