Como dije en mi primera entrada, no todo la educación la
recibimos del colegio, otra de las cosas que a mi parecer han influido mucho en
mi educación son las actividades extraescolares y los grupos, externos al
colegio, en los que he participado, como el grupo de danzas regionales, el
equipo de gimnasia rítmica o las clases de pintura y guitarra.
En todos estos grupos he podido conocer gente fuera del
ámbito escolar y he aprendido a trabajar con ellos en conjunto, sobre todo el
la gimnasia rítmica en la que debíamos sincronizar los movimientos del
ejercicio y en la guitarra para entrar todos al mismo tiempo y no
descompasarnos en los conciertos, y a ayudar a otros, además de aprender muchos
aspectos de la convivencia y a llegar a acuerdos.
Sin embargo lo que quizá pueda destacar más de estas
experiencias, uniéndolo con alguno de los conocimientos que durante lo que
llevo de este primer año de carrera e obtenido, es el aprender a trabajar y
esforzarme por algo y a aceptar el resultado, ya sea bueno o malo, ya sea
quedar en un primer puesto o que después de mucho esfuerzo un dibujo no saliese
como había pensado. El tema de aceptar los fracasos y los aspectos menso
agradables de la vida, como he podido ver este curso, ha sido muy discutido en
la educación ya que algunos autores ponen especial énfasis en que un niño no
debe crecer en un mundo perfecto en que todo es bonito, apartándolo de los
aspectos negativos, sino que se le deben mostrar tanto las cosas buenas como
malas de la vida, acompañándolo y ayudándole a comprender y a llevar las cosas
que no son agradables. Esto guarda especial relación con los contenidos de esta
asignatura, orientación educativa, ya que en ella hemos hecho referencia en
varias ocasiones a la educación integral y no solo en contenidos y a la ayuda
al desarrollo completo de la persona.
Me parece de especial relevancia aprender a llevar los
fracasos ya que, no todo nos va a salir bien en la vida y hemos de saber que,
no por fallar en un paso somos unos pésimos bailarines, sino que podemos haber
fallado ese y haber hecho perfectamente bien el resto, hemos de saber que
podemos fallar en algo aunque se nos de bien, por pura casualidad, y también es
importante saber que de los errores se aprende y que lo importante no es
hacerlo todo bien a la primera sino que, si hay algún error, aprender a
localizarlo, buscar sus causas y corregirlo, seguir adelante, para poder
mejorar en algo ya que, si no hay errores, no hay posibilidad de mejora y, como
la educación es la ayuda al crecimiento y mejora personal, la educación no
tendría sentido sin esos fallos y ese aprendizaje.
Considero tan importante enseñar a mis futuros alumnos a hacer
bien las cosas como a afrontar los fallos, y es algo que yo he aprendido, en
gran medida en estas actividades.
Dejo aquí el vídeo de una de las canciones que tocamos con la guitarra, pero tocado por otra persona.


.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario