jueves, 10 de mayo de 2012

Fanny Lu, ni uno menos en acción


Buscando alguna canción o vídeo con el que amenizar el blog y que no sea solamente textos y reflexiones encontré esta canción  que creo que refleja lo que he puesto de relieve en este blog sobre la educación.
La canción hace referencia a los conocimientos teóricos que se dan en los colegios, conocimientos que, como hemos dicho tienes que tener relación con la vida real y ser útiles a los alumnos, también hace referencia a la educación moral y a que los alumnos sean felices, al desarrollo n solo intelectual sino personal y la educación continua a lo largo de la vida de los alumnos.
También hace referencia a otros temas de los que hemos hablado a lo largo de este blog como pueden ser el afrontar los problemas y dificultades sin que “te aterren” y a las recompensas al esfuerzo que, como hemos dicho no han de ser necesariamente materiales.
Y también hace referencia a un tema que hemos tratado en este curso y que es importante, sobre todo en esta asignatura, y que es que  todos los profesionales del centro deben apoyar, guiar, a los alumnos en su crecimiento y perfeccionamiento.
Por último destacar que es una canción de una campaña para evitar el abandono escolar.

miércoles, 9 de mayo de 2012

Algunas experiencias


Pero no solo estas cosas son las que hacen que una persona aprenda sino que una persona puede aprender también de sus experiencias incluso, como hemos visto durante este curso, puede que lo que aprenda por la experiencia le sirva y se le quede más fácilmente en la memoria que aquello que da en el colegio separado de la realidad.
Es más una persona puede aprender, no solo de sus experiencias sino también de aquellas de los que le rodean.
Recuerdo una anécdota que le ocurrió a mi hermano cuando éramos más pequeños que guarda relación con lo que hemos visto durante este curso sobre la educación integral de una persona, no solo en los conocimientos sino también en el aspecto moral, en hábitos y en formas de resolver sus problemas. Además esta educación no ha de ser contradictoria entre unos educadores y otros, o en unos momentos y otros, para no confundir al niño y para que este vea una continuidad y utilidad en aquello que se le enseña.
En el caso de mi hermano no fue una contradicción entre diferentes profesores ni entre un momento y otro sino que fue una misma profesora, su tutora ese año, y con una diferencia de menos de una semana la que llamó a mi madre para decirle, en una primera reunión, que no se defendía y, en una segunda reunión, como he dicho menos de una semana después, la profesora la llamó para quejarse de que había empujado a un niño que se metía con el.
Imagino la contradicción de un niño al que se le dice que debe defenderse y luego se le riñe por hacerlo.
Es por eso por lo que creo necesaria una coherencia entre lo que enseñas y lo que pides o lo que demuestras a los alumnos, no solo en los conocimientos sino, y en mayor medida, en los conocimientos actitudinales o morales.
También recuerdo una experiencia que tuve yo con una de mis tutoras y que me ha hecho reflexionar sobre lo que hemos visto sobre la necesidad de adecuar los castigos y recompensas a las acciones de los niños, para no recompensar acciones que no suponen esfuerzo alguno o no castigar las que no tienen importancia, sobre todo en los años en que, como hemos visto en psicología del desarrollo, la autoestima de un niño depende de la opinión que los padres y profesores tengan de el.
Este fue mi caso, recuerdo que me castigaron y llamaron a mi madre a tutoría como si hubiese hecho algo que estuviese muy mal y fuese un gran perjuicio y lo que pasaba era únicamente que había roto una goma de borrar y creo que, ni siquiera había sido intencionado.
Estas dos experiencias me han hecho reflexionar, además, sobre la labor de un tutor y sobre uno de los aspectos que hemos visto en esta asignatura durante el curso que son las reuniones de los padres con los tutores, que han de ser convocadas para hablar sobre temas que afecten al desarrollo del alumno y no para temas que no tienen importancia como el caso de la goma.

Una recompensa que no sea material, alegría


También he aprendido en estas actividades que el esfuerzo siempre tiene sus recompensas y que estas no han de ser necesariamente materiales.
Esto también lo hemos visto durante este curso, tanto en los temas de modificación de conducta como en los que se referían a los refuerzos, positivos o negativos, premios o castigos.
Hemos visto que estos no han de ser siempre materiales ni darse continuamente o los educandos acabarán haciendo las cosas simplemente por la recompensa y no por que las crea útiles, además han de aprender que también es una recompensa el sentirse bien después de haber hecho algo bueno o el conseguir aquello que querían después de intentarlo y esforzarse y esto también les ayudará  a ser constantes y no darse por vencidos.
La alegría que da el haber conseguido algo que llevas tiempo intentando puede ser recompensa suficiente en muchas ocasiones como el día que conseguimos, por primera vez, hacer un baile difícil, como el que sale en el vídeo, después de haberlo intentado varias veces y que se nos hiciesen nudos en las cintas en muchas ocasiones.
En este baile hay que girar alrededor de un palo a la vez que te nueves entre los compañeros, en círculo, llevando cada bailarín en la mano una cinta de un color, estas cintas se trenzan para luego destrenzarlas.
Es un baile que parece muy fácil visto desde fuera pero, que tiene una gran complicación ya que con un solo paso de uno de los bailarines que no salga al tiempo o que no esté bien se rompe el trenzado de las cuerdas y se hacen nudos.
Recuerdo que cuando acabamos de bailar y vimos que nos había salido bien, sin nudos, nos alegramos mucho, aplaudimos y saltamos y decidimos añadirlo en nuestra próxima actuación.
Como he dicho, cosas como este baile me enseñaron que a veces la mejor recompensa es la alegría que tu mismo sientes al haber hecho algo bien y al haber conseguido lo que querías y a no rendirme por muchas veces que saliese mal y por mucho que pareciese que nunca nos saldría.

lunes, 7 de mayo de 2012

Música por navidad


Pero quizás una de las cosas que más me ha impactado de todas las actividades que he realizado con estos grupos fue una actuación con el grupo de guitarras de la escuela de música.
Todas las actuaciones han sido importantes, tanto de una actividad como de otra, algunas más como los campeonatos de España de gimnasia y otras menos como bailes de fin de curso delante de un grupo de padres pero, sin duda la que más me ha impactado fue la que hicimos el año pasado, en navidad con un grupo de la escuela de música.
En esta ocasión teníamos un público muy especial ya que fuimos a tocar para los ancianos dependientes de la residencia de las hermanas de los pobres de Pamplona, para entretenerles y sacarles de su rutina, hacerles un poco de compañía y llevarles algo de ilusión en fechas como la navidad.
La sala que habían preparado para que pudiésemos tocar se llenó enseguida, allí había tanto ancianos que casi no podían moverse e iban en sillas de ruedas especiales, como otros que no estaban tan mal y por supuesto las hermanas que cuidaban de ellos y algunos de nuestros familiares.
Tocamos y cantamos villancicos con ellos y por supuesto, pudimos ver la gran labor que estas hermanas hacen con estas personas que dependen de que alguien les ayude día a día pero que no pueden pagar lo que vale una residencia de ancianos.
Esta experiencia me hizo reflexionar y aprender mucho más de lo que lo han hecho la mayoría de las clases del colegio.
Por ejemplo, aprendí más sobre la caridad de las congregaciones religiosas en esta experiencia que en todas las clases de religión.
También pudimos ver una de las salas donde estas hermanas hacían un curso con los mayores en el que hacían muñecas de trapo, collares, pulseras y otras actividades manuales y me di cuenta de que las personas, por muy mayores que sean y por muy mal que estén siempre pueden aprender y por supuesto enseñar y que estos ancianos, aún en la situación en la que estaban no han perdido la ilusión y siguen disfrutando de las pequeñas cosas como la actividad que hicimos allí.
Esto me ha recordado a una de las cosas que hemos aprendido durante este curso y es que la educación no se limita a unas actividades o a la época que pasamos en un centro educativo sino que la educación tiene que ser integral y durar toda la vida de la persona y a que no solo el educador enseña al educando sino que también puede aprender de el ya que es una acción de ayuda mutua.

domingo, 22 de abril de 2012

imprevistos


En estas actividades también e aprendido a superar las dificultades sin darme por vencida y a afrontar los imprevistos de una manera diferente y positiva, como, por ejemplo cuando algún compañero faltaba en el momento de hacer un baile o de interpretar una canción.
En esos momentos, las respuestas han sido muy diferentes en una actividad que en otra.
Así, hemos eliminado una de las voces de una pieza poco antes de tocarla,  hemos modificado las entradas o tocado sin uno de los instrumentos con los que contábamos en alguno de los conciertos, o hemos cambiado a una bailarina por otra justo antes de salir en un ejercicio de gimnasia rítmica.
En una de estas ocasiones, mi profesora de dantzas regionales me pidió que sustituyese a una de las chicas de otro grupo porque era la que mejor sabía el baile que ellas iban a hacer.
Iba vestida de manera diferente al otro grupo y no tuve tiempo a cambiarme ni a ensayar  con ese grupo, que no era el mío, porque las actuaciones iban una a continuación de la otra y me enteré de que tenía que volver a salir cuando estaba entrando al acabar nuestro baile.
No obstante, todo salió bien y terminamos de bailar sin que se notase, salvo por la ropa, que yo no pertenecía a ese grupo.
En momentos como este es donde aprendí que si sabes hacer algo y quieres que salga bien puedes superar pequeñas dificultades o imprevistos y tener éxito y  a estar preparada y no rendirme ante los cambios  ya que todo puede salir bien pese a ellos.
Este año hemos visto que la educación, como todo el la vida, es imprevisible ya que en todo momento puede ocurrir algo que cambie nuestros planes y por ello considero importante lo que aprendí entonces ya que ahora, al ver un problema no me quedo parada y pienso que con un pequeño cambio todo está perdido y no voy a poder hacerlo sino que busco la manera de solucionarlo para resolverlo de la mejor forma posible.
Es también algo que considero importante enseñar a mis futuros alumnos y que se puede enseñar tanto dentro como fuera del aula.

sábado, 21 de abril de 2012

Fuera del colegio


Como dije en mi primera entrada, no todo la educación la recibimos del colegio, otra de las cosas que a mi parecer han influido mucho en mi educación son las actividades extraescolares y los grupos, externos al colegio, en los que he participado, como el grupo de danzas regionales, el equipo de gimnasia rítmica o las clases de pintura y guitarra.







En todos estos grupos he podido conocer gente fuera del ámbito escolar y he aprendido a trabajar con ellos en conjunto, sobre todo el la gimnasia rítmica en la que debíamos sincronizar los movimientos del ejercicio y en la guitarra para entrar todos al mismo tiempo y no descompasarnos en los conciertos, y a ayudar a otros, además de aprender muchos aspectos de la convivencia y a llegar a acuerdos.
Sin embargo lo que quizá pueda destacar más de estas experiencias, uniéndolo con alguno de los conocimientos que durante lo que llevo de este primer año de carrera e obtenido, es el aprender a trabajar y esforzarme por algo y a aceptar el resultado, ya sea bueno o malo, ya sea quedar en un primer puesto o que después de mucho esfuerzo un dibujo no saliese como había pensado. El tema de aceptar los fracasos y los aspectos menso agradables de la vida, como he podido ver este curso, ha sido muy discutido en la educación ya que algunos autores ponen especial énfasis en que un niño no debe crecer en un mundo perfecto en que todo es bonito, apartándolo de los aspectos negativos, sino que se le deben mostrar tanto las cosas buenas como malas de la vida, acompañándolo y ayudándole a comprender y a llevar las cosas que no son agradables. Esto guarda especial relación con los contenidos de esta asignatura, orientación educativa, ya que en ella hemos hecho referencia en varias ocasiones a la educación integral y no solo en contenidos y a la ayuda al desarrollo completo de la persona.
Me parece de especial relevancia aprender a llevar los fracasos ya que, no todo nos va a salir bien en la vida y hemos de saber que, no por fallar en un paso somos unos pésimos bailarines, sino que podemos haber fallado ese y haber hecho perfectamente bien el resto, hemos de saber que podemos fallar en algo aunque se nos de bien, por pura casualidad, y también es importante saber que de los errores se aprende y que lo importante no es hacerlo todo bien a la primera sino que, si hay algún error, aprender a localizarlo, buscar sus causas y corregirlo, seguir adelante, para poder mejorar en algo ya que, si no hay errores, no hay posibilidad de mejora y, como la educación es la ayuda al crecimiento y mejora personal, la educación no tendría sentido sin esos fallos y ese aprendizaje.
Considero tan importante enseñar a mis futuros alumnos a hacer bien las cosas como a afrontar los fallos, y es algo que yo he aprendido, en gran medida en estas actividades.
Dejo aquí el vídeo de una de las canciones que tocamos con la guitarra, pero tocado por otra persona.


miércoles, 14 de marzo de 2012

Javieradas


Al haberse hecho en estos dos últimos fines  de semana la Javierada y como este año la he hecho entera junto con unas amigas, dos de ellas de clase, he decidido dedicarle una entrada a esa experiencia.
Y es que las experiencias pueden ayudar en la educación de una persona tanto o más que las lecciones del colegio, además no solo he hecho este camino fuera del colegio sino que mientras estaba en el y al ser un colegio religioso, se organizaban, desde el colegio, la Javierada escolar en los cursos mas bajos y grupos para ir a Javier saliendo desde Monreal o desde la mitad del camino de más mayores.
Yo la hice varios años de pequeña, la Javierada escolar, con un grupo de alumnos de mi colegio, donde aprendí no solo a esforzarme por aquello que quería y la constancia de no dejar aquello que me había propuesto hacer por mucho que me costase sino que aprendí a convivir con gente de mi colegio y con gente que no lo era, conocí a muchas personas y tuve la ocasión de ayudar a mis compañeros y ser solidaria.
El año pasado la hice junto con una amiga y más gente del colegio desde Monreal y este año la he hecho entera con unas amigas, dos de ellas, Naiara Fernandez y Andrea Izal son de clase.
En estas ocasiones también he aprendido a no abandonar algo por mucho que me costase hacerlo y en estas ocasiones en mayor medida que las anteriores al ser más largo el camino, hemos tenido tiempo para reflexionar, para hablar, para reír y también para ayudarnos y ayudar a las demás personas que hacían el camino junto a nosotras.
Lo que más destaco del camino de este último año ha sido el apoyo que nos dábamos unas a otras y la satisfacción que tienes cuando, a pesar del esfuerzo, consigues terminar con éxito aquello que te has propuesto.


Esto es algo que considero muy importante y que me gustaría transmitir a mis alumnos pues creo que la ayuda a los demás y la constancia son aspectos que todos deberíamos desarrollar y no se me ocurre otra forma mejor para hacerlo que con este tipo de actividades ya que no es algo que se pueda explicar ni evaluar diréctamente de manera teórica.